lunes, 30 de enero de 2017

Again

And in the same way it appeared my newly gained self-confidence vanishes. Today I was a grown-up, I carried on with my responsibilities, I even smiled, but not anymore. I feel helpless, I need to cry. But I do not want to, I promised I was not going back to those days. I am at the University and I want to runaway home. I want a hug, but I do not deserve it right now. Why? I was happy, I was honestly happy today. Why it disappeared so suddenly. I want to feel like that again but I cannot. My heart hurts and my stomach is upset. I do not even care anymore. I need to get to the restroom so I can freely cry. Even if I do not why, I just need to do it.

I thought this was over, I had been feeling better, I even became closer to some friends. I decided to be more open, to be happy and normal. And now without a reason I just can't feel anything good. I need to get home but it is not time yet. I will cry and try to forget the reason I am sad even if I do not even know why...

viernes, 13 de enero de 2017

No...

-No quiero,- le dijo. Él no se mostró sorprendido. -Sino quisieras, no estarías aquí,- respondió él confiado mientras la intentaba besar nuevamente. Ella empezaba a odiar sus besos tan vacíos. Se preguntaba qué le había atraído a esa persona en primer lugar.          -Antes no era así,- pensó. Se sintió mal por la idea de que tal vez en algún momento esa atracción hubiese llevado a algo más sincero, pero reconocía que ese no había sido el caso. Era momento de decir algo, y eso intentó hacer ella, mas él no parecía interesado en hablar de sus "sentimientos" en ese momento, y eso la fue haciendo enojar más y más hasta que no pudo contener sus palabras. Dijo: -no gracias, lo que tú puedes ofrecerme lo puedo obtener en muchos otros lugares, y eso nunca ha sido lo que he querido.-
A pesar de lo mucho que se enorgullecía de su honestidad. Ella reconoció que tal vez no era lo mejor que podía haber dicho, pero estaba enojada, y sus palabras no habían sido  producto de algún impulso. Ella ya se había imaginado esa situación en su por algún rato. Se apresuró  hablar mientras él se levantaba de la cama y se disponia a dejar la habitación. "No entiendes. Me gustaría que al menos fueses mi amigo, pero por el momento no sabemos nada el uno del otro, y aún así tú insistes en eso -¿Cómo puedes esperar que acepte una situación así?- dijo ella sintiendo como las lágrimas se adueñaban poco a poco de sus ojos.

Esa era la situación que ella había imaginado. Eso era lo que su corazón pedía. Sin embargo, la realidad fue distinta. Cuando ella por fin pudo estar a solas con él, él habló. Por primera vez en lo que parecía ser todo el tiempo de conocerse, él le contó a ella sus sentimientos, todo por lo que había pasado, las cosas buenas y las malas que había hecho. Ella pudo contarle sus miedos, todo lo que ella no se atrevía a decir en voz alta normalmente. Ella reveló sus secretos y no le importó ser juzgada. Rieron por algún rato mientras escuchaban música. -No puedo creerte,- dijo ella finalmente. -Cuando me miras a los ojos y me dices que me quieres, no puedo creer en ti. Siento que mientes. Llámale instinto, pero me siento mal por juzgarte de esa manera.- Él la miró a los ojos y suavemente respondió -¿qué puedo hacer para que me creas?- -No puedes hacer nada. Entiendo que es una situación injusta, pero así es como lo siento.-

Él la besó y por primera vez ella sintió que tal vez había algo más en esos besos. De pronto ella no pudo enojarse como lo esperaba. Se sintió feliz... Fue débil. Se olvidó de todas las "reglas de romance." No le importó lo que él creyera. No le interesó si parecía demasiado fácil, sus besos parecían valer la pena. Ella prometió no sentir nada, se dijo a sí misma que eso sería un sueño y prometió que su corazón no cedería ante aquel viejo sentimiento. Solo sería un sueño, y al despertar al día siguiente su vida continuaría... sin él.  -No tiene que terminar así- dijo. -Puedo ser tu novio mientras estés aquí. Incluso si lo tienes a él.- A ella solo le interesaba un poco de honestidad, ser ella misma, así que aceptó aun sabiendo que todo seguía siendo un sueño.

Soñó toda esa noche y se despertó tarde. Sabía que sus instintos estaban en lo cierto. Al despertar su sueño terminó, él ya no estaba allí, al menos no como en la noche anterior. Ella sabía que debía esperar hasta soñar de nuevo, aunque sabía que el próximo sueño podía ser el último.

miércoles, 28 de diciembre de 2016

¿Y si digo la verdad?

Ya que últimamente no escribo muy seguido, para este nuevo año decidí empezar una series de historias cortas de ficción, entre otras cosas. Esta es la primera.

No sé como decirte esto. No sé como actuar. Tal vez obtuve lo que quería. Tal vez no soy tan libre como pensaba. Probablemente nunca supe lo que quería. O quizás me equivoqué.

"Nunca tendría algo serio contigo." Le dijo ella mirándolo a los ojos. En su mente pasaban tantas cosas. Sentía su propio corazón latir con fuerza y su estómago se revolvía a medida que mentiras salían de su boca. "Te quiero," deseaba decir o "de verdad me gustas," hubiese sido apropiado. Mas no podía decirlo. Ella había sido advertida. Él era ese tipo de hombre, de aquellos a los que no se les debe entregar el corazón. Al menos eso creía. Después de su última experiencia, otro amor fallido estaba fuera de cuestión.

Sin embargo allí estaba, deslizando sus uñas suavemente por su cuello, abrazándolo, acercándose poco a poco, buscando su punto débil, y lo encontrándolo. Él la miró a los ojos y dudó por un segundo... Luego la besó. Y ella sintió de nuevo. Su corazón de hielo se derritió un poco, tal vez era posible seguir adelante. Por momentos sentía que podía amarle, esos momentos eran interrumpidos por las advertencias que ya había escuchado. Pero ella quería amarlo aunque fuera por un minuto, aunque a penas se conocieran. Así que cerró sus ojos. Cerró sus ojos y finjió que él no había escuchado la mentira que ella había dicho. Soñó por un momento que aquello era un comienzo, no una historia de un solo capítulo. Y luego él se detuvo. "Ven," dijo, tomandola de la mano y llevándola a su habitación. Luego la beso nuevamente, más profundamente que aquellas timidos besos de hace un momento. Sus deseos parecían cumplirse, aquel beso lleno de pasión tenía sabor a futuro.Un futuro que sería arruinado por sus propios miedos, algo que ella aún no sabía.

Después de ese día ella no quería desperdiciar ninguna oportunidad para besarle, pero tontamente buscó construir muros para que el amor entre ellos jamás existiese. Entre más le gustaba, más se asustaba. Sabía que si reconocía lo que estaba sintiendo pronto aparecerían los celos. En su estado aquellos sentimientos negativos podrían ser la diferencia entre una sonrisa o el total colapso de su propia sanidad mental. Los sentimientos suicidas se desvanecían un poco cuando él estaba cerca, pero ella necesitaba esa distancia. Necesitaba protegerse de sí misma. En una de esas ocasiones cruzó una linea o mejor dicho levantó una muralla que no sería capaz de derrumbar luego, sin importar sus esfuerzos. Al salir con un grupo de amigos, se apartó de él para favorecer a alguien más. Él, que había finjido no escuchar las mentiras que ella había dicho se convenció de que era momento de aceptarlas como una verdad. Ella lo había arruinado.

En silencio recordaba su primer beso con él. No fue después de decir que "nunca tendría algo serio con él," fue algunos días antes de eso. Luego de salir juntos una noche. Caminando lado a lado sucedió. Se miraron a los ojos y ambos sabían lo que querían, las palabras no eran necesarias. Pronto el miedo de un corazón roto tomaría poder sobre ella y la haría decir esas plabras, las palabras que tal vez nunca debía haber dicho. No obstante, se acababa su tiempo. Ella ser iría lejos y sabía por experiencia propia que las relaciones a distancia no eran lo suyo.

Y ese futuro se convertía en una historia de un solo capítulo, justo como ella temía, mientras ella buscaba medidas desesperadas para aparentar frente a él. Para mostrar que todo estaba bien, que su corazón no se había movido ni un poco con aquellos besos. Ella sabía lo que hacía, lo estaba apartando, matando cada pequeña oportunidad de ser algo más para él. Él creyó que era "el niño de los besos" para ella, él pensaba que ella lo veía como alguien en una situación inferior de alguna manera. Él creía que ella tenía "experiencia" en ese tipo de situaciones. Oh, si supiera el desastre andante que era ella en ese entonces.

El tiempo pasó y las experiencias se acumularon y apilaron como una historia olvidada. La distancia no disminuía incluso cuando estaba frente a él. Luego de tres años estuvieron frente a frente de nuevo. Él le habló y le dijo que la quería, ella quería creerle. Lo miró a los ojos pero no encontró nada, escuchó sus palabras pero sonaban vacías. Es el alcohol en su sangre repitió repitió ella mentalmente, mientras él seguía profesándole su amor eterno. Ella decidió traicinar todo lo que creía solo para sentir la verdad. Se besaron. Un beso apasionado que no parecía acabar. Eso era un problema, ella no lo estaba sintiendo. Entraron a la habitación a hablar. Otro beso más profundo que el anterior. Ella buscaba desesperadamente algo, un sentimiento, una emoción, pero no había nada, no habia nada más que deseo y lujuria. Eso era todo lo que venía de él. Su estómago se revolvió y sintió como sus ojos amenazaban con inundarse. Otro beso, solo porque quería mentirse a ella misma, nada de nuevo. Alguien los interrumpió, ella se apartó. Él siguió insistiendo. Sus palabras podrían haberla convencido, tal vez cinco años atrás, pero ahora sí ella entendía mejor las situaciones. Ella sabía que a veces las personas mentían acerca de sus sentimientos para obtener algo a cambio. Otro momento a solas y otra declaración de amor. "No voy a recordar nada mañana. Pero te estoy diciendo la verdad. Te lo juro," él insistó. "No te preocupes, si mañana te sientes igual entonces hablaremos más," repetía ella con cierto dolor en su corazón. Él se arrodilló frente a ella y ella vio en sus ojos de nuevo, vacíos. Ni siquiera la pasión de tres años atrás, ya no quedaba nada más que una entrada en su lista por tachar. Él intentó besarla pero ella lo abrazó en su lugar.Y él la abrazó también, muy fuerte, era casi doloroso. Aun así no era tan doloroso como sus palabras, tan falsas. La abrazó por un largo tiempo y ella sabía, sintió ese calor que ella había aprendido a identificar. Él no la quería a ella, él quería su cuerpo y ella fingía creerle. Ella olvidaba todo lo que la experiencia ya le había enseñado para darle el beneficio de la duda a él. En el fondo, ella esperaba escuchar palabras similares al día siguiente, cuando él estuviese en sus cinco sentidos. El abrazo parecía nunca terminar, hasta que ella se apartó y se fue, mientras él decía que esperaría por ella, porque ella era su alma gemela. Oh, agridulces mentiras.

Lo primero que él dijo al día siguiente fue "¿si te dijera que no recuerdo nada de anoche, me creerias?" . "Si tu me lo dices, yo lo creería" respondió ella a su directo mensaje. Luego de un par de mensajes ella se atrevió a preguntar: "¿de verdad no recuerdas absolutamente nada?" El admitió recordar la primera conversación y el beso. Entonces "¿Dijiste que te gustaba porque lo sientes o porque estabas tomando?" preguntó ella aferrándose a la poca esperanza que quedaba. Su respusta fue como una balde de agua fría para ella, no una sorpresa, no obstante. Él respondió: "En cierta parte si me gustas porque eres mujer. Eres muy hermosa y claro que me atraes físicamente, digamos que sentimentalmente tambien pero no tanto porque eres y has sido bien seca conmigo desde que te conozco y siento que no me harás caso." Ella sintió un hueco en el estómago, trató de explicar su ideología de decidir por cuales personas enamorarse y se disculpó. Él le dijo que no se disculpara y que todo era culpa de él por creer que podía tener algo con ella. El resto de la conversación solo destacó lo obvio, ella solo era una conquista más pendiente, sus propias paredes habían funcionado demasiado bien.

¿Y si dijese la verdad? Si admitiera que está nerviosa cuando él le habla y que se arrepiente mil veces de sus palabras ¿le creería él? Si ella intentase ser algo más que un nombre por tachar en una lista imaginaria, si fuese cariñosa y sincera como debió serlo en un principio ¿valdría la pena? Exponer su debilidad frente a alguien que solo brinda palabras vacías, tal vez ella sigue estando tan loca como hace tres años. Una nueva clase de locura, o simplemente nada ha cambiado, ella no ha madurado como estaba tan orgullosa de creer. Algo si era seguro él nunca fue solo "el niño de los besos" para ella, pero ya no importaba. Él no lo creería ahora.

sábado, 24 de diciembre de 2016

Carta a un alcohólico

Estuve debatiendo por un tiempo buscando una forma sutil de decir esto. Odio lastimar a las personas que amo, pero parece imposible decir lo que quiero decir de alguna forma no dolorosa. Así que lo siento.

Desde que tengo memoria siempre ha sido lo mismo. Uno de mis más viejos recuerdos es una mañana años antes de que Johana siquiera naciera. Llegaste tarde en la noche y pusiste música a todo volumen en la madrugada. Me desperté e intenté discutir contigo. Mi madre se despertó luego y yo fui a mi cuarto. Estabas borracho ese día. La mañana siguiente, yo no quería ni verte, mucho menos hablarte. Te enojaste y le reclamaste a mi madre porque creías que ella me había dicho que te ignorara. Ella no me había dicho nada, a los 5 años de edad sabía lo que hacías y no me gustaba.

Otro de mis recuerdos es de cuando estaba en segundo grado. Una noche mientras intentaba dormir, tú llegaste borracho de nuevo. En ese entonces aún compartía cuarto con ustedes. Halaste a mi madre por el cabello y la llevaste al comedor. La empujaste y le gritaste que debía dormir con los perros en el patio porque allí es donde pertenecía. Regresaste al cuarto y tomaste cada una de las almohadas en tu cama y se las tiraste a ella en el comedor, luego regresaste al cuarto a dormir. Yo estaba asustada, tenía 7 años. Te hablé y te dije que si mi mamá no podía dormir contigo en tu cama, por favor le dijeras que ella podía dormir conmigo en mi cama. Te levantaste y le dijiste que yo decía que podía dormir conmigo. Ella lloraba y te decía lo injusto que eras. Esa noche durmió en mi cama conmigo. La escuché llorar en silencio hasta que me quedé dormida.

Ese año fue el peor año. Recuerdo sentir miedo de ti. Creí que en cualquier momento en lugar de atacarla a ella, me atacarías a mi. En una ocasión le dije a mi mamá que yo no estaba segura de qué sentía hacia ti. Le dije que no sabía si te quería porque siempre estabas borracho. Era verdad, en ese entonces no sentía cariño hacia ti. La noche que nació Johana la pasaste totalmente borracho. No estuviste en el hospital, ni siquiera lo intentaste. Preferiste tomar toda la noche. "Celebrar" con alcohol parecía más importante.

Para ese tiempo perdiste el bar y empezaste a trabajar con mi tío. La situación parecía mejorar. Ya no eras tan agresivo, probablemente por Johana, ella era una bebé ¿Por qué cambiaste por ella pero no por mí? Tal vez era que me había acostumbrado a verte de esa manera, o que ya no compartía cuarto con ustedes. Tal vez es porque debías rendirle cuentas a mi tío y no podías hacer lo que te diera la gana. Solo se que pasado más tiempo contigo borracho que contigo sobrio. No es de sorprender cuando el único momento en que estás sobrio son las mañanas cuando te despiertas después de una noche de tomar.

Siempre has hecho todo por mí. Lo sé, sé que me quieres, siempre has estado cuando te he necesitado. Por eso ha sido difícil decir algo por tanto tiempo. Creí que si nos llevábamos bien, no importaba que tomaras porque siempre estabas aquí. He tratado de ignorar todo lo que haces, de encerrarme en mi cuarto las noches que te oigo llegar obviamente borracho.

No puedo decirte nada cuando llegas borracho porque negociar con un borracho no tiene sentido. Al día siguiente cuando no estas borracho, no quiero decir nada porque no quiero lastimar tus sentimientos. Quisiera que todo estuviese bien. Debo respetarte y mantenerme callada, eres mi padre.

Antes de irme a los Estados Unidos estuviste tomando casi todos los días y cuando regresé a visitar no hubo noche que no llegases borracho. En esta ocasión parece que la tradición continúa. Viajé aquí para estar con mi familia.  Podría aprovechar e irme a una discoteca a tomar y no regresar hasta el día siguiente, eso es lo que hace la gente de mi edad ¿no? Pero no lo hago. No lo hago porque sé cuales son mis prioridades. Sé que tengo responsabilidades, las cuales no podría cumplir si hiciese eso, si me comportara como tú lo haces.

Te amo más cuando estoy lejos porque solo tengo que pensar en tu recuerdo. Cuando pienso en ti, pienso en el padre atento, el que se preocupa por mi y siempre responde cuando lo necesito. Pienso en el padre responsable que siempre se aseguró que no me faltase nada, el que me apoyó en todo lo que quise intentar y que me permitió estar donde estoy ahora. Eso es lo que pienso de ti, pero cuando vengo aquí a verte, la mitad del tiempo no eres esa persona y solo me queda ver la realidad. ¿Es tan horrible que esté aquí que tienes que tomar cada noche? ¿Siquiera recuerdas la mayoría de los días que has pasado conmigo y las cosas que me has dicho? Nunca estoy segura de si recordarás o si lo que digo es importante para ti.

Y tú te enojas, te enojas con todo el mundo como si todos tuviésemos la culpa de lo que pasa. Como si mi madre hubiese hecho algo más que cuidar de nosotras y de paso cuidar de ti. Como si fuese nuestra responsabilidad vivir pendientes a lo que tu quieres y a tu vicio. ¿Qué culpa tiene Johana con 12 años de que no hayas podido pasar la noche de navidad borracho tomando como el alcohólico que niegas ser? Pero, tú tenías que arruinarlo para ella no. ¿No tienes miedo de que cada día crece un poco más y se da cuenta de lo que haces y que pronto pueda perder su respeto hacia ti? Yo estaría aterrorizada si fuese tú. Aunque la verdad, ella no ha visto ni la mitad de las cosas que yo he visto.

Yo soy feliz cada día que no tengo que pensar en tus problemas o mejor dicho en tu problema. Papá eres un alcohólico lo has sido desde que tengo uso de razón y no pareces tener intención de cambiar. ¿Qué estás esperando? ¿Que alguien más te lo diga? Yo te lo estoy diciendo. Y te he conocido toda mi vida. O esperas que la verdad te pegue en la cara, oh espera, ya lo hizo, perdiste un diente en esa lección. Lo que tú haces no es normal. He crecido escuchando las historias de mis amigas y amigos que nunca tienen que preocuparse si sus padres están borrachos. Pueden tener muchos problemas, pero el alcohol no es uno de ellos.

No hay nada mas que pueda decir que no hayas escuchado. Para mi serías un padre perfecto si pudieses por un segundo darte cuenta de cuando daño le haces a los demás. Si al menos aceptaras que tienes un problema. Nunca he pedido que cambies nada de ti, lo único que me haría feliz es que trataras de vencer el alcoholismo que crees poder ocultar.

viernes, 21 de octubre de 2016

Estoy loca....

Quiero hablarle. Sé que no debo, mi mente me detiene cuando lo intento. Quiero responderle, pero tengo miedo. Quiero decir gracias, pero sé que encontrar motivos para estar agradecida sería resultado de extremo optimismo combinado con  síndrome de Estocolmo.

Aún así quiero hablarle, pero tengo miedo. Tengo miedo de que sea la misma persona que conocí, que no halla crecido un solo día. Que me destruya de nuevo. Han pasado tres años. No puedo creerlo, tres años sin él, cuando un día creí que cada día estaría con él, debo haber perdido mi cabeza en aquel entonces, y aparentemente aún no aparece.

¿Es esto curiosidad? Pero curiosidad no justifica una estupidez tan immensa. Oí que se casó, y me sentí feliz por él. Desee que hubiese encontrado esa persona que le abriera los ojos, alguien que hiciese lo que yo nunca pude. Creo que debe ser síndrome de Estocolmo, ¿cómo puedo desear felicidad para él entre tantas personas? Pero ya no puedo odiarlo, aunque a decir verdad no recuerdo haberlo odiado ni por un segundo. ¿Cómo es que al pensar en él los buenos recuerdos no se ven empañados por todos los desastres? Tal vez el tiempo te hace conservar lo bueno y dejar lo malo atrás.

Quisiera responder, pero aún al concentrarme puedo sentir como se rompió mi corazón aquella vez, como la primera vez. Aún puedo recrear el sentimiento de soledad que dejó cuando me dio la espalda. Todavía me odio un poco por haber salido de esa situación solo porque él no pudo controlar su temperamento. Yo nunca me fui realmente, yo me alejé, me cansé, me llené de rencor, pero nunca fui lo suficientemente fuerte para irme. Y por eso una parte de mi nunca podrá perdonarme. Me traicioné a mi misma por tanto tiempo que casi me perdí.

Me hizo depender tanto de él que cuando se fue un día yo no sabía como vivir. Sin embargo, yo ya lo sabía, desde un tiempo antes sabía que se acabaría, pero nunca creí que sería él el que se iría. Recuerdo como me repetí a mi misma que tenía que ser fuerte y distanciarme, pero para ese entonces no era lo suficientemente fuerte para dejarlo. En retrospectiva qué tonta fue aquella decisión de tener una relación sincera. Una relación sincera con la primera persona que apareciera.

Y es que el amor para mi siempre fue una decisión. Desde aquella persona que nunca nombro que destruyó mi capacidad de sentir afecto hace ya 7 años, el "amor" siempre fue una decisión para mi. Conocer a una persona y caer enamorada sin darme cuenta es un sentimiento que desconocía hasta hace poco. Antes, bastaba con decir "no quiero sentir nada" y aquella persona se convertía en nada para mí. Realmente, no sentía nada. Que persona más fria debo haber sido. Algún día contaré las historias de crueldad que seguramente influenciaron mi "karma."

Un día, a los 16 años de edad decidí que era tiempo de dejar de jugar. Me había aburrido de no sentir nada "especial" por nadie. Luego de un par de decepciones, lo encontré a él casualmente por la calle, un viejo conocido. Y por segunda vez en mi vida dije, "voy a amar a esta persona." Y así fue, desde el primer día. Aún ahora me pregunto si tomar esa decisión fue lo que marcó todo, porque en ese entonces creía que para amar y ser feliz, solo se necesitaba estar en una relación verdadera (no como con todos los "novios" que había tenido anteriormente. Pero eso es otra historia...). De verdad no tenía idea de como funcionaban las relaciones. Me sentí feliz por un tiempo, porque por primera vez había una persona, solo una persona que estaba solo para mí. Así inocentemente (estúpidamente) me acostumbré a él. Luego fue difícil darme cuenta de lo que estaba mal.

Pero ahora lo recuerdo... ahora recuerdo todo lo que estaba mal... desde el principio. Creo que si existiese una cantidad predeterminada de malas decisiones que puedes cometer en la vida, la habría gastado toda en esos 8 meses que estuve con él. Pero aún así sonrío al pensar en lo que sentí, a pesar de que todo estaba mal, yo fui feliz a instantes, cortos instantes, intercalados con sufrimiento y problemas. Pero esos instantes se sintieron reales, fue lo único que se sintió real luego de todo lo que pasó con Max.


23-06-2016
no se... hola? como estas por alla?
me recuerdas?
o almenos al estupido q te trato horrible?
bueno quisiera tener una conversacion contigo en plan (disculpas)
De todos modos, me gustaría hablarle como a un amigo con el que comparto tantos recuerdos.

23-06-2016
mmm bueno me dices
si se puede o almenos el no para no esperarla saludos
Pero luego me doy cuenta que algunas personas no cambian tan rápido, incluso si lo intentan. Y que él parece ser el mismo. Y si es el mismo, ya sé como todas sus conversaciones terminan.

Quisiera hablar con él, pero no lo haré porque sé que encontraré a la misma persona que una vez conocí.

*Por cierto Max es un mitómano (no, no estoy exagerando. Él ha mentido incluso respecto a su nombre, sus relaciones, sus gustos, cosas simples, y cosas complejas. Simplemente no lo puede evitar y todos a su alrededor lo saben). Es probablemente la persona que mas me ha mentido en toda mi vida, pero también es probablemente una de las personas que más estuvo allí en situaciones difíciles para escucharme y siempre responder lo que yo necesitaba. Digamos que las cosas que escribo en el blog ahora, en el pasado se las hubiese contado a él por teléfono, incluso si demoraba horas hablando, él siempre escuchaba.

jueves, 20 de octubre de 2016

One of those nights

It is getting harder and harder to breathe. My throat hurts; my eyes fill up with tears. In the prelude of my pain I can feel it; tonight is one of those nights. As I wash my face I look at myself in the mirror. Is this really worth it? I am full of anxiety; I am afraid of the future. With each second that passes my anxiety grows. What I am doing here? Just wasting my time. I try to think about the things that make me happy, but those same thoughts only increase my anxiety. Time seems to slip through my fingers. 

I feel like I am chasing something to never reach it... Or is there something chasing me instead? The future awaits for me, and my destiny is written. I do not have to look for a meaning, I know I am only here to disappear, and I wish I were not aware of this. I write because it eases my pain, even when most of this does not really make sense. I have to write because otherwise I feel I will not be able to breathe again. My throat keeps hurting; I hate this feeling. My mind will not leave me alone, even if I try to run away from my thoughts. I am yet in another edge. The edge between giving up and living in fear, or holding on to the smallest bit of faith that I may have left and making my life simpler. But this faith is dying as time passes not only for me, but for everyone I may care.

 I am living in a comfortable position right now since I have not lost anyone, but what is going to happen when time really passes over someone I love? I live in fear; I live in agony; I live waiting for the worst; I live in jealousy. I want a simple mind. I want to just go with the flow, and to never care, but then, that would be a totally different person, not me. At this point I feel that anxiety is something embedded in me; it is becoming who I am, and I am slowly disappearing. Happy moments leave me with a sour aftertaste because I feel how they quickly end, and sad moments are devastating because I have nothing but logic to hold on to. My life is comprised of  "I am so happy, but this will soon end, I know it" and "this sucks, but that is just how life is. A bad decision, a situation." Could haves are slowly fading away. I do not like to think about how things could be, because each lost chance is nothing but that, I cannot change the past.
If I could go back in time just for a second, if I could fix this, if I could just apply what I know now, I would do it. I would be so happy to make different decisions, but I cannot do it now. I cannot fix the past, I cannot change what it is done. I do not want to think about it, because it hurts. It hurts knowing that one simple choice, one simple word or even better one simple silence could make everything so much different now. It turns out that it does not matter how much I wish it, I cannot stop time and I definitely cannot go back.
I remember becoming 15 and wishing that time would stop there (now I know that I can stop the time for myself; I would "just" have to die. Time stops for me, but it keeps running for other people. The world does not care). In all my infinity teenager stupidity I already knew my biggest desire, I did not want to grow up. Now that I grew up a little bit, I know being an adult feels good. For the first time I get to decide, but for the first time I am alone with my decisions. I am 20 and if somehow I could just go back in time to the time when I was 6, I would do it in a blink. I miss my home; I miss my past; I do not miss my past me. I think back at when I was in high school and it seems and endless carousel of bad decisions and cringeworthy actions. However, I feel like at some point I lost my youth. I stopped been a child and became an adult, an old adult. I should be enjoying life, aren't I just in the age to do so? but instead I am getting filled with anxiety. I just hate goodbyes... I guess.

Now, I can breathe again. Somehow I went back to myself. I close my eyes and open them again... I am still here... I wonder, for how long will this be true?
 

miércoles, 25 de mayo de 2016

Tiempo Antes

Me despierto y veo a través de la ventana de una habitación que no es mía. "¿Qué estaba haciendo aquí? Oh ya lo recuerdo." Miro a la persona que duerme silenciosamente a mi lado. "Estaba con él... de nuevo..." En mi lento despertar recuerdo mi sueño, algo feliz y algo triste... ¿Qué era lo que él decía en mi sueño? Ah si, él decía:" te amo solo a ti." Mis ojos se llenaron de lágrimas y recurrí a mis amigas, siempre dispuestas a leer mis depresivos mensajes. Les conté como había amanecido con él de nuevo, a mi gran pesar, y les conté acerca de lo feliz que me sentí en aquel sueño.

La verdad era algo diferente, aunque no lo dijese en voz alta. Era domingo por la mañana, así que nos apresuramos a desayunar mientras aún había tiempo. Tomamos una ducha y fuimos al comedor. Hablamos y sonreímos como de costumbre. Su amigo, que nos había acompañado un rato se retiró dejándonos a solas. No había mucho que hacer los domingos. Vimos algunos videos en su computadora y luego una película. Tiempo después, confiando en que su amigo no volvería pronto, nos dispusimos a hacer cosas más personales. Una vez que terminamos lo vi a los ojos y lo besé mientras pensaba: "Parece que de verdad lo quiero. Estoy jodida." Él me dijo: "te adoro," había tomado esa palabra como una forma de decir que me quería sin decir que me amaba. Para el poco conocedor un "te adoro" podía significar mucho más que un "te amo," pero yo... yo sabía exactamente porque él usaba esa palabra. Decidí tomar el cumplido sin pensar en las razones.

 Después pasó lo inconcebible. Luego de vestirnos y retomar la divertida actividad de ver videos en youtube, él empezó a enviar y recibir mensajes de texto. Bajé la mirada discretamente, su nombre aparecía en la pantalla. Sentí como mi corazón se desmoronaba un poco, pero no dije nada, ya era hora de cenar.

Mientras cenábamos algunos amigos nos recordaron de una fiesta de cumpleaños que habían planeado en un parque. Decidimos ir, y no tardamos mucho en llegar gracias al scooter que el había comprado recientemente. Que conveniente. Al llegar notamos que una amiga mutua no estaba en la fiesta. Le dije que le enviase un mensaje ir a recogerle en caso de que no tuviese como transportarse. Él sacó su celular y abrió sus mensajes recientes, rápidamente buscó el nombre de la amiga en cuestión y se dispuso a escribir, pero el daño ya estaba hecho. Malditos y benditos sean todos estos años de lectura. En menos de una décima de segundo pude leer su último mensaje para ella, su novia, ese mensaje decía: "te amo, bebé." Al final mi amiga dijo que no se sentía bien y no asistiría a la fiesta, y yo estaba ocupada desmoronándome en piezas.

Necesitaba un momento para pensar así que busqué a una amiga cercana que había asistido a la fiesta y me alejé un poco del lugar con la excusa de que nos tomaríamos fotos. Sentí un dolor agudo en el pecho y me quedé sin aire. Me senté un momento y recapacité. Ya había visto mensajes similares muchas veces, incluso antes de que algo sucediese entre nosotros. ¿Por qué me dolía tanto ahora? Oh ya lo sabía: "¡Tal vez porque había pasado todo el maldito día a mi lado!" ¿Tan  poco valía yo que él se había tomado el tiempo de decirle que la amaba aun estando a mi lado? Ese era el motivo por el cual nunca me había dicho que me amaba, porque solo se lo decía a ella.

Mi amiga me escuchó, me dijo lo que yo ya sabía y me dio fuerzas. De pronto algo cambió. Como si despertara de un sueño decidí que ya había tenido suficiente. Sequé mis lágrimas y regresé a la fiesta. Era momento de repartir la comida. Varios amigos, él y yo nos sentamos a comer en el suelo ya que las bancas estaban ocupadas. Conversamos como si nada estuviese ocurriendo. Nuestros amigos se alejaron a saludar y conversar con otras personas. Él y yo estábamos a solas. Lo miré a los ojos con una sonrisa y dije: "necesito hablar a solas contigo." Mi sonrisa reemplazada por la expresión facial más seria que alguna vez alla emanado de este rostro. Luego sonreí de nuevo. "Está bien," respondió, su tono de voz mostraba inseguridad. "Después de la fiesta está bien," dije mientras me levantaba rápidamente y procedía a entablar alguna conversación con otro amigo, dejándolo a solas con sus pensamientos.

Otro amigo recién había comprado un scooter, y como buena persona, él había decidio acompañar a ese otro amigo a pasear por la ciudad un rato. Él me preguntó si quería acompañarlos: "No te preocupes, estoy bien aquí. Ve tú con él," dije parada en el mismo lugar en el que hace unos días atrás él me había dicho cuanto le gustaba. "Espera por mí entonces, yo pasaré a buscarte y te llevaré de vuelta,"respondió antes de irse.

La fiesta terminó y las personas empezaron a irse poco a poco. Al final, terminé hablando con dos amigos que hace poco habían iniciado una relación, "¿cómo hiciste para que él te declarara por fin sus sentimientos?" pregunté, sabiendo que su relación había tomado un poco de tiempo para consolidarse. De alguna manera consideraba que se asemejaba en algo a mi situación. Claro, su novio no había estado diciéndole a otra que la amaba mientras dormía con ella, pero en esos momentos cualquier consejo era bienvenido, ya que el momento de la verdad se acercaba poco a poco. "¿Sabes qué hice?" me respondió mi amiga después de pensar un poco. "¡Le pregunté, mejor dicho, le exigí saber que rayos quería conmigo!" Me sorprendió un poco su respuesta, tan simple, sin embargo tan lógica. Entonces su novio habló, "luego de que ella me lo preguntó directamente, no tuve más remedio que dejar de escapar de mis sentimientos y de decirle la verdad, decirle que la amaba." "Muchas gracias," respondí un poco menos preocupada, "ya sé lo que haré." En otra epifanía, todas las dudas de lo que diría desaparecieron. Ahora me sentía ansiosa por que llegara el momento. Y él llegó a buscarme.

Nos fuimos en su scooter, y llegamos a un lugar en el que nunca había estado antes (todavía no me había tomado el tiempo de explorar el campus universitario). Ese lugar tenía una vista hermosa del resto de la universidad. Desde ahí veía a mi dormitorio. "Ya estamos a solas. ¿Qué querías decirme?" De pronto el corage que había reunido se escapaba de mí. Por fin, luego de mucho debate interno, pude hablar. Decidí empezar contando un poco más de mi pasado. Hablé de relaciones fallidas, de amores y desamores. Le dije todo lo nunca había dicho, le conté como perdí la fe en el amor. Él dijo entenderme. Cuando terminé de explicar, sin tomar un respiro para acobardarme dije: "La razón por la que te traje aquí es porque quiero saber que quieres de mí (agradecí mentalmente a mi amiga por haberme mostrado esa frase antes)." Él me miró un poco confundido y yo seguí hablando. "Todo lo que ha pasado estos días me ha hecho muy feliz, pero normalmente en este punto yo simplemente me alejaría sin decir nada." Lo miré a los ojos y sujeté su camisa. "Pero, siento algo y creo que tú sientes lo mismo cuando me besas. Pero tú tienes una novia esperándote, dijiste que no hablabas mucho con ella, pero no creo que eso sea del todo cierto (decidí omitir la parte del mensaje que había hecho mi corazón en trizas)." Alejé un poco mi mirada. "¡Dime que quieres de mi! Si quieres que sea tu novia, lo seré. Si quieres que todo sea como antes, está bien. Podemos ser amigos, o podemos actuar como si nunca nos hubiesemos conocidos. No hablaré mal de ti a tus espaldas, ni me enojaré por lo que decidas. Sin embargo ¡no puedo seguir contigo mientras ella esté en tu vida! Eso no está bien, yo ya tuve suficiente." Lo miré a los ojos y dije casi llorando, en una voz menos amenazante "¡Por favor! dime ¿qué quieres que haga? " "Por favor no cambies..." respondió por fin, "por favor no me trates friamente, no me alejes de ti, no quiero perderte." "Entonces elige, ya..." dije. "Te escojo a ti," contestó, "Yo quiero algo serio contigo. No voy a seguir haciendo lo que he estado haciendo. Voy a terminar con ella. Es que nunca me ha gustado lastimar a las personas." Me estás lastimando a mi idiota, eso pensé pero nunca lo dije. Seguí seria por un rato, él me abrazó, yo pensé que tal vez me estaba equivocando de nuevo. Y el tiempo pasó como siempre.

Tiempo Después

- ¿ Ya terminaste con ella? -Le pregunté sonriendo luego de besarlo.-
- Todavía no.- respondió sin mirarme a los ojos. - Sigo esperando el momento indicado.
Me echo a reír.-¿El momento indicado? Qué gracioso eres.-
- ¿ Estás enojada?- me dijo mirándome con cara de sorprendido.
- Por supuesto que no. - dije sin para de reír.- Me encanta como me besas a sus espaldas.- respondí viendo la cama en la que estaba sentado.- ¡Claro que estoy enojada!- Exclamé seriamente, para luego seguir riendo.- A decir verdad, debo irme. Háblame cuando haya sido el momento indicado para terminar con ella.

Caminé fuera de su habitación y me dirigí hacía el elevador. Él me siguió. Ya afuera del edificio me apresuré a tomar el bus, que convenientemente iba pasando.

-De verdad estás enojada?- preguntó mientras yo subía al bus
- No, estoy furiosa.- Sonrío y me voy.

¿Por qué sonreí? ¿Has estado tan frustrado alguna vez que piensas "fuck this shit, I am out"? Bueno eso pensé. Parece que cuando ya no tengo paciencia recurro a la risa sin sentido.

Y es que le había dado ya muchas opciones. No es como si estuviese insistiendo en algo que no quisiera. Le dije que podría ser lo que el quisiera ser. Si quería solo ser mi amigo, lo haría; si quería que todo fuese como antes, así sería; si decidía que no quería hablarme nunca más, no me molestaría; pero si quería ser alguien importante tenía que decidirlo, porque yo odiaba ser "nada." Prefería cualquier cosa a la incertidumbre y lo habá dicho muy claramente.

viernes, 26 de febrero de 2016

Para variar

Siempre escribo cosas tristes o deprimentes. Principalmente, porque la mayoría del tiempo escribo porque estoy triste. Pero hoy no, aunque no lo he estado en algún tiempo ya. Hoy quiero escribir algo más personal, algo quasi bonito.

Cuando nací era un bebe relativamente normal. Nunca tomé mamadera, mi madre me alimentó únicamente con leche materna. Crecí con un poco de bajo peso pero aun en el rango normal. Al menos hasta que cumplí dos años de edad más o menos. Luego de ello mi vida y la vida de mi madre, en consecuencia, se volvió algo más que miserable. De la nada y sin ningún motivo apararente era incapaz de mantener comida en mi estómago. Sí, por asqueroso que suene, no podía comer sin vomita. No es que yo me lo provocara ni nada. Simplemente cuando terminaba de comer, era solo cuestión de tiempo y pasaba.

Los días eran horribles. A medida que pasaban las horas la fata de comida hacía que mi estómago se llenara de gases, lo cual a su vez provocaba que no fuese capaz de tomar agua y me deshidratara. Tenía que ir al hospital y pasar la noche internada al menos 4 veces por semana. Aún tengo las cicatrices de las intravenosas que me ponían. Cada vez que estaba al borde de la desnutrición debíamos viajar a la ciudad capital donde era internada en el hospital para niños por al menos un mes.

A pesar de todo, nadie daba una razón. No era una infección, ni había nada mal conmigo aparentemente. Lo llamaron "mala absorción digestiva" y aparentemente no había ningún medicamento que ayudase. Cuando cumplí 4 años aparentemente me mejoré por mi cuenta. Así como llegó la enfermedad se fue. Poco a poco pude incorporar distintas comidas a mi dieta. Sinceramente, esto fue difícil. Verán, cuando cada cosa que comes regresa a tu boca no importa cuanto trates de evitarlo, con el tiempo todo te da asco. Pizza, helado, nuggets, papas fritas, todo era asqueroso para mi. Y esto es lo que hizo la vida de mi madre aún más complicada.

Ahora, vuelvo al tema ¿ por qué pienso que escribir acerca de vómito es algo "quasi bonito" ? Bueno, porque de eso no es de lo que quiero escribir. Cuando era más joven no lo pude ver, y si lo vi no lo pude apreciar. Aun cuando cuando tenía 8 años y le pregunté a mi mamá ¿mami, por qué seguías dándome comida si sabías que iba vomitar todo de todas formas y tendrías que limpiar? No lo malinterpreten, me alegraba que lo hubiese hecho, pero no entendía como alguien podía tener tanta paciencia. No era "solo" darme comida y luego limpiar, sino convencerme de comer durante una hora o más porque como ya mencioné me daba asco la comida, alimentarme con cuchara incluso cuando era alguna bebida y después limpiar luego de todo ese tiempo perdido.

Incluso me sorprende un poco como no le había dado tanta importancia a ello. Ahora pienso en cuantas horas ella tuvo que quedarse esperando sentada en una silla de hospital el tiempo en que yo estaba internada, o la desesperación de ver a su hija cada vez más flaca. 13 libras, eso es lo que pesaba cada vez que iba al hospital, no importa cuanto tiempo pasara o cuanto creciera (lo cual no fue mucho), siempre pesaba 13 libras (5.3 kg). A pesar de eso, jamás la escuché quejarse.

Mientras tanto yo, a medida que crecí gasté tanto tiempo dándole importancia a lo que otros pensaran de mi, en lugar de preocuparme por lo que ella pensaba o sentía. Recuerdo las veces en las que dije comentarios o que actué de formas que la lastimaron, y en lo poco que pensé en ello. Ahora, cuando me preguntan si hay algo de lo que me arrepiento puedo decir con seguridad que no fue aquella vez en la que me peleé con el ex novio que ni siquiera recuerdo, o la vez en la que decidí quedarme hasta tarde en la computadora y no hacer tareas, sino todas y cada una de las veces en la que le hice daño a la persona que desde siempre demostró lo mucho que me amaba. Ahora que solo me puedo comunicar con ella por celular o skype pienso en todas las veces en las que la tuve frente a mi y en lugar de abrazarla como quisiera ahora, le respondí con alguna grosería.

Sería hermoso poder regresar en el tiempo y evitar tantas cosas. Si pudiese regresar y vivir mi vida de nuevo, volvería a cuando tenía 8 años sin pensarlo dos veces. Tengo 19 años, debería pensar en libertad y fiestas, pero ya tengo toda la libertad que podría haber deseado y ahora solo pienso en el tiempo en que no necesitaba libertad, porque ella estaba allí frente a mi y no en un mensaje de texto. Siento que el día más miserable de mi vida será el día en que la pierda a ella.

Y esto es lo más positivo que puedo escribir aun cuando estoy de buen humor.

That Ana... She seems like a very pessimistic person. It is so amazing? how she can transform something kinda cute in something kinda sad. -Everybody who reads this stuff. 

lunes, 13 de julio de 2015

WTF

Así que... hoy me enteré de que el muchacho que fue mi primer amor en la infancia y mi mejor amigo por muchos años tiene un relación con otro hombre. No estoy celosa o en contra de ello pero me siento confundida. O sea ¿cómo es posible? Sé que pasó muchos muchos (muchísimos) años atrás pero fue algo de verdad, fue real y se siente extraño que suceda algo así. El hecho de haberme distanciado de él hace que no pueda siquiera preguntarle como sucedió todo. En fin, me alegro por él.

domingo, 21 de junio de 2015

Somewhere in front of you... inside of you

Existe un momento único. El segundo en el que necesitas hablar con alguien. Puede ser un día normal a las 5 de la tarde mientras paseas por la ciudad o en una noche en vela casi a las tres de la mañana en tu habitación. Ese instante en el que te ahogas por alguien, cualquiera, solo un ser humano que finja interés, es el segundo en el que mirarás a tu alrededor y miras tu celular y te darás cuenta... No ahí nadie ahí. No importa con cuantos amigos noctámbulos cuentes, no importa si estas rodeado de gente, por ese momento eres invisible. Pero, no todo es malo. Solo tarda un segundo acostumbrarse, como cuando bebes licor por primera vez. Ese tiempo fue suficiente para adaptarte, y ya nadie puede alcanzarte. Tal vez no sea así para todos pero para mí basta un solo segundo. Un momento por mi cuenta y me derrumbo. Supongo que sigo odiando no tener a nadie más que escuchar que a mi misma. Antes cada momento a solas me recordaba lo mucho que quería lastimarme y desaparecer, ahora mi mente es abrumada por la misma idea: algún día moriré y desapareceré. Yo... solo no quiero pensar en ello, pero es lo único que inunda mi mente en mis momentos de soledad. Ese sentimiento de que perderé todo incluso las manos con las que escribo. Mi madre siempre ha dicho que hablo como alguien que ha vivido por mucho tiempo, pero tengo 18 años, no debería sentirme abrumada de esta manera.

There's no one here, even if you scream no one will hear.
Do you like it here? Or you are up to run away?
What will you do when you learn there's no escape?
I'm not part of your world; I'm not something you can hide from
I'm just you... Your deep dark fears and the owner of those tears
How can you look so sad if you are with me? with yourself...
Is it so bad to be by your own? Isn't it fun to know what you feel?
Why do you have to be so negative when there is so much more around you?
Is it really so hard to be glad for the good things? 
or is just easier to feel miserable for the bad things?
Should not you be doing something else?
What's the matter? you have always be in this way.

lunes, 18 de mayo de 2015

Capítulo 1 (Extracto)

Ya era enero del 2014 y faltaban 4 meses para el "gran viaje." El momento en que mi vida cambiaría para siempre. En diciembre del 2013 habían anunciado a los ganadores de las becas completas para estudiar en los Estados Unidos. El día después de mi graduación vi mi número asignado en la lista de los seleccionados. Me  costaba creerlo, aunque no debería sorprenderme tanto, después de todo el día anterior era yo la que daba el discurso de graduación.

A pesar de que quedaban algunos meses de "vacaciones" decidí tomar clases para prepararme para la universidad. Aunque a decir verdad quería alguna excusa para pasar más tiempo con mis amigos. No obstante, a pesar de iniciar la universidad para estar cerca de mis amigos del colegio, en ella conocí un grupo especial de personas. Probablemente los mejores amigos que alguna vez tuve. Esos últimos meses había decidido vivirlos como lo que eran: los últimos meses que tenía como joven adulta en mi país. Cuando regresase de mi viaje tendría que buscar trabajo y mis amigos ya tendrían una vida establecida. Aunque traté de que no significase nada para mi, la verdad es que llegué a desear quedarme con mis nuevos amigos. Joel, Angie, Ernesto y Luis fueron mi único motivo para ir a dar clases a la universidad hasta tres días antes de mi viaje aún sabiendo que al final tendría que retirar todas las materias.

Cuando llegué a los Estados Unidos una muchacha llamada Bree me recogió en el aeropuerto. A diferencia de los demás yo tuve que viajar sola debido a un problema con mis papeles en el aeropuerto. Nunca había hablado inglés en el mundo real y hubiese sido horrible de no ser por Kyle. Conocí a Kyle el día que debía viajar, el también tuvo un problema con su papeleo. Le hablé y le deseé suerte. Fue muy sorpresivo verlo al día siguiente en mi mismo vuelo, pero fue aún más impactante que no solo se acordara de mi sino que me invitase a comer (en el aeropuerto) y me ayudara a encontrar la puerta en la que debía tomar mi otro vuelo.

Al llegar al dormitorio donde viviría con los demás becados y un grupo de brasileños por los siguientes 3 meses todo pareció entrar en una terrible calma. A pesar de que en meses previos había estado sufriendo recaídas en mis ataques depresivos todo parecía estar bien... La calma antes de la tormenta. Mantuve mínimo contacto con mi madre y cero comunicación con mis conocidos luego de llegar. Tenía un amigo en el grupo: Guillermo. Guillermo había tomado una camiseta para mí de las que habían repartido en la orientación el día anterior a mi llegada. Siempre era tan tierno, él ha sido mi más sincero amigo. Él me explicó algunas cosas acerca de la universidad y me acompañó durante los primeros días de "exploración."

A pesar de mi relativa alegría, yo seguía siendo una bomba de tiempo. Hizo falta una llamada por Skype de mi madre para quebrarme. Cuatro días después de mi llegada no podía dejar de llorar sin motivo aparente. Nada parecía mejorar, a pesar de los esfuerzos de Guillermo por ayudarme. Creo que él intentó de todo lo humanamente posible para que yo fuese feliz. Por grande que fuesen sus esfuerzos faltaba algo, faltaba yo. Debía crecer y darme cuenta de que el mundo no era como yo lo había pintado para poder así ser capaz de entender los detalles de mi amigo, sus palabras, sus cartas, sus regalos y todo lo que hizo por mi. Lastimosamente no fue hasta un año después que al leer sus cartas algo dentro de mí realmente se movió. Era como si a los 18 años de edad leyese una carta que había leído cuando era una niña. Me dolió no haber dicho gracias en ese momento, pero nunca hubiese sido capaz de entenderlo en ese entonces. Un año atrás todos los que se acercaban a mi me veían "indefensa," intentaban "reparar" a una muchacha que "seguramente solo necesitaba cariño." Tuve que toparme con personas que no tuvieron la más mínima intención de repararme para poder arreglarme a mi misma. De todos modos, Guillermo, por decirme todas las verdades que eran obvias pero que aún así yo no quería ver. Gracias, nunca lo olvidaré.

domingo, 19 de abril de 2015

Cuanto la extraño...

Mi mamá siempre fue mi modelo a seguir. Ella es una persona muy inteligente y no es por alardear, pero tiene una personalidad muy similar a la mía. Pienso que si ella hubiese tenido la oportunidad hubiese llegado muy lejos. Tal vez, mucho más lejos que yo. Ahora yo de hecho estoy muy lejos, muy lejos de ella y no hay día en que no añore verla y abrazarla. Pasó mucho tiempo de mi día preocupada de que le pase algo, porque no soportaría que algo le sucediera estando yo tan lejos. Ella escribió ésto para mi:

MI PEQUEÑO MUNDO
Te contare un sueño, un sueño que parecía realidad, del que no quería despertar pero sucedió
Me fui a tu cuarto, al que Johana y yo hemos nombrado nuestro refugio, me acosté en tu cama entre tus peluches y me quede inmóvil, mirando el techo imaginándote aquí a mi lado. Sin querer me dormí y tuve este sueño;
Veía una luz inmensa abrazadora, a tal punto que cegaba mi vista.
Mami!!!, pude escuchar a lo lejos, me era una voz familiar, y con cada palabra que pronunciaba se hacía más cercano su volumen, y al mismo tiempo la luz dejaba de cegarme, permitiéndome ver la silueta acercándose a mí.
En ese momento sentí como unos brazos pequeños me rodeaban y me apretaban, fue entonces cuando te vi, sonriendo frente a mí, feliz de estar de vuelta y yo, yo estaba aún más feliz de tenerte en la casa de nuevo,
Pero de repente las risas se apagaron, la emoción se disipo, todo quedo en silencio.
Un gran silencio reinó, aún más ensordecedor que el silencio mismo, no quería abrir los ojos aun sabiendo que el sueño había terminado quería seguir dormida para no dejarte ir, pero ya era tarde todo se esfumo.
Al abrir los ojos estaba mi otro Ángel dormida a mi lado, eso mitigo un poco mi pena y aunque sé que estas bien no consigo acostumbrarme a que estés lejos, pero tengo la esperanza de poder acostumbrarme a no tenerte cerca.
Y este fue el mejor de mis sueños porque estabas tú allí abrazándome y sonriendo feliz.

lunes, 13 de abril de 2015

El día en que no pude volver a creer

Si pudiese detener el tiempo ahora mismo y seguir viviendo al menos esta semana o este mes por el resto de mi vida sin duda lo haría. Lo tengo todo, no pido más. Puedo moverme, puedo pensar, puedo sentir, puedo tomar mi celular y hablar con todas las personas que he querido. Sin embargo, cada segundo que pasa es un segundo más cerca de mi destino. Cada minuto lejos de mis padres es un minuto que perdí sin verlos. ¿Qué pasará cuando ellos ya no estén? Me he acostumbrado tanto a solo ver mi celular y recibir un mensaje de mi mamá, ya es un hecho. ¿Qué será de mi el día que por más que revise mi celular, por mucho que la llame o la busque no la pueda encontrar? No sé que haré cuando ya no la pueda ver más. 

Llegará el día en que vea por última vez a todas las personas que hoy son parte de mi vida. Será un adiós eterno, que nunca cambiará. Me gustaría ser joven otra vez, con 18 años debería estar en fiestas sin pensar en el futuro, pero no puedo. Quisiera ser la niña que vivía con mamá y papá y que todavía no razonaba acerca del mundo. Me encantaría creer que si soy buena algún día volveré a ver a todos de los que me tenga que despedir.  Poder decir: "Dios me ve, él me cuida y él me reunirá con todos mis seres queridos" es imposible para mi. Hay tantas religiones que afirman saberlo todo,  pero todas tienen algo en común: hay algo más. El miedo de desaparecer es tan grande que todos necesitan algo en que creer. Sin embargo, "vivir es hacer uso del tiempo que se nos ha dado." Debería seguir un sueño, pensar en el futuro y en mis deseos, pero el futuro es incierto. ¿Y qué si cumplo todo lo que quiero pero en el camino pierdo a alguien importante? Simplemente no puedo. 

El futuro es el lugar en el que mis padres ya no están conmigo, en el que me despedí tiempo atrás de mis abuelos y donde mis amigos lucen distantes. El futuro es el lugar en que no importa que pase llegaré a estar sola. Es donde algún día al mirarme al espejo veré arrugas donde nunca antes vi. El lugar en el que veré a los jóvenes con envidia mientras viven despreocupadamente. El futuro donde me despediré del amor de mi vida, diré adiós al mundo y nunca más despertaré. 

¿Qué hay después? Luego de que no me pueda mover, no pueda pensar y no pueda sentir. Nada. Volveré al mismo estado en el que estaba antes de nacer, no sufría, no me preocupaba, no existía. ¿Por qué quiero ser joven de nuevo? Porque hay personas que viven 100 años y mueren con la esperanza de volver a ver a todos los que conocieron, mientras que yo con 18 años vivo aterrorizada de lo que pueda suceder. No importa lo que haga sigo perdiendo el tiempo. Incluso ahora, he perdido estos minutos. No hay nada que pueda hacer. Estoy segura que si le preguntase a un anciano si quisiera volver a tener 5 años y estar con su madre me diría que sí. Yo también quisiera poder volver. 

A veces pienso que todo lo que siento es estúpido. Es decir, soy una persona y existen más de un millón de personas en el mundo, todas con distintos sueños e ideas. No soy especial, sé que hay alguien que se siente igual que yo, sé que hubo alguien que se sintió como yo me siento ahora y que nunca pude conocer y sé que habrá alguien que se sentirá como yo y con el que yo ni siquiera llegaré a compartir el planeta. Cada vez que veo un bebé pienso en lo afortunados que son, ¡Cuánto tiempo tienen! Yo ya gasté 18 años de mi vida. Mi padre ya gastó casi 50 años de su vida, eso es más de la mitad del tiempo que tiene. No quisiera hablar de mis abuelos. 

Cada día me siento tan ahogada por mis propios pensamientos que gritar por ayuda parece una buena opción. Pero, ¿quién me va a ayudar? Muchas de las personas cercanas a mí tienen fe, no soy nadie para decir algo que ponga en duda sus creencias. Y es que no quiero que nadie se sienta como yo, y me gustaría que todos tuviesen una religión. Es fácil ¿no? sé buena persona y tendrás vida eterna. Es tan perfecto, tan hermoso que me hace envidiarlos. Recuerdo una vez que fui a la iglesia para la misa de graduación de un amigo, el sacerdote dijo: "ahora hay muchos jóvenes que no creen en Dios y se ríen de personas como nosotros, pero yo los veo y siento lástima porque yo tengo algo en que creer y no tengo miedo. Ellos viven en la incertidumbre del mañana." Fue como si algo dentro de mi se rompiese en ese momento, pensar que tuve esperanza pero que ya la había perdido. Cualquier persona religiosa puede verme y pensar "Dios mío, ¿cómo es posible no creer?" Yo los veo y pienso ¿cómo es posible creer? Todo lo que sé desacredita sus argumentos, pero no importa si se los digo, ellos no cambiarán su opinión. Del mismo modo, no importa lo que ellos me digan, yo no puedo creer. He ido a iglesias, templos, mezquitas, etc. y lo único que he logrado es observar como esas personas tienen algo que yo no.

Es curioso, hace unos meses luchaba por no hacerme daño a mí misma y ahora tengo miedo de llegar a perder todo lo que tengo. ¿Existirá ese momento en el que yo pueda ser feliz, sin pensar en nada más?

domingo, 5 de abril de 2015

“We are going to die, and that makes us the lucky ones. Most people are never going to die because they are never going to be born. The potential people who could have been here in my place but who will in fact never see the light of day outnumber the sand grains of Arabia. Certainly those unborn ghosts include greater poets than Keats, scientists greater than Newton. We know this because the set of possible people allowed by our DNA so massively exceeds the set of actual people. In the teeth of these stupefying odds it is you and I, in our ordinariness, that are here.We privileged few, who won the lottery of birth against all odds, how dare we whine at our inevitable return to that prior state from which the vast majority have never stirred?” - Richard Dawkins

jueves, 5 de marzo de 2015

Preferiría que fuese realidad.

Ahí estabas anoche, tan cerca de mí. Fuimos de compras y hablamos un de todo un poco. Paseamos y y todo parecía tan sencillo. Pensé en todo el tiempo en el que no te había visto y en el poco sentido que tenía toda aquella situación pero parecía no importar. Estabas aquí aunque pareciese imposible y podía tomar tu mano y abrazarte. Aunque no acostumbrase hacerlo en el pasado anoche me hacía sentir extremadamente relajada. Caminamos por las calles buscando por una parada de bus pero parecía no haber ninguna cerca así que me empecé a preocupar, nunca había recorrido aquellas calles antes. Entonces lo supe, solté tu mano y te vi a los ojos: "papá, esto es un sueño ¿verdad?" no respondiste nada y solo sonreíste. "Ya veo, es un sueño desearía no despertar pronto" dije, pero todo empezaba a distorsionarse y sabía que era cuestión de segundos. Te vi por última vez, tan cerca pero tan lejos, aún seguías sonriendo. "Gracias, te extrañaba. Hasta luego, te amo." La imagen se distorsionó por completo y abrí mis ojos, la luz del sol se asomaba por las ventanas de mi cuarto vacío. Como en cada ocasión lamenté mucho el despertarme hasta el punto de querer llorar. No debería sorprenderme tanto el soñar con mi padre si ayer luego de varios meses por fin hablé con él. Sorpresivamente me encontré a mí misma queriendo contarle todo lo que me sucedía con lujo de detalles. No hablamos mucho tiempo, al menos no el suficiente para mí, mas sí el suficiente para recordar cuanto lo extraño a él y a mi familia. Si soy sincera lo que me mantiene aquí en este punto ya no son los "lujos" que pudiese tener en comparación a mi vida anterior, sino los deseos de estudiar. Sé que podría estudiar en mi país pero el sistema de educación simplemente no se compara. Estar aquí es una oportunidad que creí que no podría tener, pero el precio es casi demasiado alto. Como siempre extraño mi habitación y mi hogar. 
Cambiando mucho el tema ¿qué harías si una persona miente siempre que se refiere a ti? ¿Cómo alguien en lugar de decir "estoy con ella" dice "me reuní con unos compañeros"? Parece que al final no soy nada. Creo que quiero escapar, de nuevo, como siempre. Esa voz conocida suena en mi mente "es momento de huir antes de que sea tarde." Pero creo que ya es tarde, yo no puedo huir, pero ¿qué debo hacer cuando algo que me molesta tanto sigue estando allí? Parece que ya no tengo 15 años, ya no puedo resolver todo escapando, pero aún si no lo hago sé que me aparto, me encierro un poco más cuando sucede algo así aunque no se note. Sé que llegará el momento en que se notará y entonces será muy tarde. También sé que me mintió en algo tan importante que era la base de mucho en lo que creía. Me di cuenta de esa mentira de una forma en la que no debí así que no creo tener derecho a decir nada. Al fin y al cabo supongo que descubrir sus mentiras seguirá siendo un pasatiempo doloroso para mí. 

lunes, 2 de marzo de 2015

Pensamientos acosadores

He estado viviendo internada en la Universidad durante los últimos 10 meses y ya dentro de 2 meses podré vivir en apartamentos fuera de la universidad. A pesar de que me emociona un poco la idea de tener un lugar propio más personal por así de decirlo, siento que todo sucede más rápido de lo que me gustaría. La verdad es que me desagradan los cambios porque me recuerdan lo efímera que es la vida. Cuando todo pasa tan rápido mi único miedo es perder a las personas a las que me he acostumbrado. Cuando pienso en lo momentánea que es la existencia no solo mía sino de mis seres queridos me gustaría pensar en que existe eternidad (aún el infierno cristiano suena hermoso comparado al destino de simplemente desaparecer sin siquiera notarlo). Es aterrador ¿no? pensar que todo lo que obtengas en vida no es nada y que algún día no quedará nadie que recuerde tu existencia (seamos honestos, ¿qué tanto sabes del abuelo de tu tatarabuelo?). Por una parte envidio a las personas capaces de confiar ciegamente en promesas religiosas (sé buena persona y obtendrás una eternidad de alegría), pero por otra parte sé que esas promesas existen porque un día muchos siglos atrás el ser humano en todo uso de sus habilidades intelectuales se aterrorizó al pensar que desaparecería algún día, y así nacieron todas las religiones. Claro, no es que esa sea la verdad absoluta, podría estarme equivocando (mejor dicho, espero estarme equivocando), pero en algún momento mi lógica me hizo imposible seguir fielmente las palabras sagradas. Muchas veces pienso que si pudiese al menos creer, podría vivir más tranquila.

lunes, 23 de febrero de 2015

Mi historia...

Hasta el momento he contado muchas historias.Historias dramáticas, historias tristes, historias de amor; pero más que nada, historias recientes. ¿Qué tienen en similar estas historias recientes? Yo soy la víctima, yo busco incansablemente algo simple, amor. Siempre algo sale mal ¿no? Siempre alguien me lastima. ¿Por qué? Claro, porque YO estoy escribiendo. ¿Quién es el antagonista de su propia historia? ¿Quién tiene el valor de decir "me equivoqué y me arrepiento"? O aún mejor ¿quién tiene el valor de decir "actué mal, pero no me arrepiento"?  ¿Por qué he llegado al punto de censurar mis propias historias y terminar siendo la victima siempre? No lo sé, tal vez no quiero que me juzguen. Tal vez tengo miedo de ser sincera, de desenterrar todo lo que tengo oculto y que al verlo cambien la opinión que tienen de mí. Tal vez tengo miedo de escribir los hechos y darme cuenta de que no soy una buena persona y de que tal vez merezca cualquier catástrofe sentimental. Tengo mucho que decir, sé que puedo decirlo, solo no sé como empezar. Lo más sencillo es admitir algo... Yo admito que soy muy inestable "sentimentalmente" (oh la chica del blog que habla de pensamientos suicidas no es estable emocionalmente que sorpresa, estoy en shock). A lo que me refiero es que en serio no soy estable, no puedo existir sin un apoyo. 

Me pregunto cuando empezó todo, tal vez fue cuando tenía 12 años y me enamoré por primera vez. Solo admitiré ser la víctima en ésta ocasión. Yo era una niña, en serio pensaba como una niña, pero él no pensaba como un niño. Yo jamás había dado más que uno de esos besos "piquito" que no podrían considerarse beso. Sin embargo, me enamoré de él, sincera, ciega, inocente, infantilmente; de la forma en que solo un niño se puede enamorar por primera vez. Yo no sabía que las personas mentían acerca de sus sentimientos, por sorpresivo que suene, debería haberlo sabido ¿no? Pues no, mis padres hicieron un buen trabajo protegiéndome, alejándome un poco de la realidad. De pronto llegué al colegio y me enamoré por primera vez y descubrí que al parecer el sexo es lo que mueve al mundo (otra cosa que no sabía). Ahí estaba mi primer amor, tan cerca, tan lindo, tan precioso para mí, pero aún así no fui capaz de renunciar a mis principios por él. Mis padres me habían adoctrinado bien, y me alegro de ello (nunca mencioné que en mi casa y en mi familia están prohibidas las demostraciones físicas de afecto, jamás he visto a mis padres besarse). El celibato y mi propia inmadurez rápidamente arruinaron aquella relación. No es de sorprenderse que me haya engañado con otra que si le daba lo que quería y que me haya mentido hasta que se hizo imposible ocultarlo. Parece que las personas sí pueden mentir sobre sus sentimientos, especialmente si lo que quieren es llevarte a la cama,eso fue lo que aprendí. 

No obstante, sabiendo la clase de persona que era lo quería y no sabía que hacer con todo lo que sentía por él. Entonces descubrí algo, si sufres tanto por alguien es más fácil solo darle todo eso a alguien más. No supe manejar mis sentimientos así que recurrí a lo desde ahora llamaré "el plan de los puntos de apoyo." Mi primer punto de apoyo "Max" vivía lejos, muy lejos de mi. Era un amigo de mi prima al que nunca había visto y nos comunicábamos únicamente por celular. Aún así es una de las personas a las que más le debo en toda mi vida. Durante tres años él estuvo allí respondiendo mis mensajes cuando me sentía sola, hablando conmigo durante horas, escuchando cada queja y calmando cada llanto. Decíamos ser novios, y lo veía una o dos veces al año. Aún sin pasar tanto tiempo conmigo llegó a conocerme y a entenderme, mejor de lo que yo me conocía y me entendía. ´Él sabía lo que yo quería escuchar, solo lo sabía y lo decía. Fue perfecto en todo momento ¿cómo no serlo? cuando todo era mentira. Max es mitómano. Él necesitaba mentir y lo hacía bien. Por supuesto que me conocía perfectamente, todas su respuestas eran lo que yo necesitaba, pero no eran reales. Lo supe todo un día de golpe. Mientras habían pasado 3 años desde que todo había empezado, él tenía 1 año en una relación formal con otra.  No me sorprendió, él siempre fue demasiado perfecto. No debería haberme dolido si yo nunca le había sido fiel, pero me dolió. Porque él era mi apoyo. Mientras que ni siquiera recuerdo a los otros con los que salí en ese tiempo, a él lo recuerdo con cariño. No lo odio, él me mantuvo a flote mucho tiempo. A veces pienso que tal vez y solo tal vez ese era el amor verdadero, un amor despegado, desinteresado. Él no necesitaba mentir por tanto tiempo, yo no le dí nada a cambio, pero lo hizo, tal vez para jugar, tal vez para protegerme. Tal vez debí haber cerrado los ojos y seguir como siempre, después de todo yo también salía con otros. Sin embargo, no podía, porque yo jugaba con alguien más durante uno o dos meses y muchas veces nunca llegaba a besar y mucho menos a hacer algo más con esas personas. Por otro lado, él la tenía a ella, durante un año la que fue a fiestas con él, la que conocía a sus amigos, la que conversaba con su madre, era ella, no yo. Ella era su apoyo, no yo. Ya no podía seguir, a pesar de que sus mentiras fueran tan perfectas como siempre, las mías no eran tan buenas. Me dolió, había perdido a la persona que me mantenía estable ¿qué podía hacer? Encontrar otro apoyo. Mi segundo apoyo estaba realmente cerca "Angel" él era mi amigo, era casi perfecto, pero es imposible pedir tanta atención y que todo esté bien. Él no quería ser solo mi amigo. Esos tiempos eran solitarios para mi. Literalmente no tenía ningún amigo, y los que se me acercaban siempre querían tener algo más, por eso "jugaba." No quería tener nada serio, pero no quería estar sola. Sin embargo, con Angel era diferente, él realmente no me atraía en lo más mínimo. Así que lo rechacé. Él se alejó de mí (que sorpresa). ¿Cómo puedes decir que me quieres tanto y aún así alejarte por algo así? Eso me preguntaba, y encontré una respuesta, "eso es lo que todos quieren." Pero yo no iba a caer. No quería volver a estar en una situación que yo no pudiese controlar así que decidí no enamorarme, nadie me iba a importar y no haría nada que yo no quisiese. Aún así estaba inestable, simplemente necesitaba a alguien con quien hablar, eso era todo. Aunque sea una amiga cercana hubiese estado bien, pero nunca la tuve. Mi única amiga estaba se había separado de mi cuando terminamos sexto grado y nunca más había tenido a alguien a quien llamar mejor amiga. Mi mejor amigo y mi amor platónico desde los 8 años de edad había cambiado, yo lo había alejado sin querer. ¿Quién se acerca a mi entonces? Mi tercer punto de apoyo. 

Ahora pienso que era curioso como encontraba apoyo en personas a las que no pudiese ver y que solo existieran en mi celular. Esa era mi excusa, "la distancia" pero no era la verdad. La verdad era que no había espacio en mi vida para una relación verdadera, mi padre no me dejaba salir de casa y mucho menos tener novio. No quería que lastimaran a su niña, pero era tarde, ya alguien lo había hecho. Además, yo era la estudiante modelo, notas perfectas, buen comportamiento, eso esperaba mi madre de mí. No le podía fallar. Fue entonces cuando empecé a mostrar los primeros signos preocupantes. Yo no comía, cenaba algo ligero y mis amigos decían que "sería un milagro verme comer en el colegio" 85 libras a los 14 años, no sé que tan buen sea eso. Ni siquiera me daba cuenta de ello, no quería perder peso, solo no quería comer. Al mismo tiempo el tercer apoyo apareció Rodger (se pronuncia Roller). Como pueden imaginar también vivía lejos y rara vez le veía, pero fue tan bueno como Max. Estaba siempre para mi y hablaba conmigo durante horas, incluso no necesité de nadie más. Pero él se volvió intermitente. Aveces era todo para mi, aveces no sabía nada de él. No tenía suficiente atención así que luego de casi un año nos alejamos por al menos tres meses. Luego de un tiempo cuando yo ya estaba en cuarto año volvió, y yo ya lo había extrañado lo suficiente. Lo quería y quería dejar de jugar con otros, solo necesitaba que él lo dijera. Dos palabras, cinco letras si lo dices me quedaré, pero no lo dijo y todo terminó. De nuevo me quedé sin alguien que estabilizara mis sentimientos ¿qué puedo hacer? ¿Otro "novio"? Dios mío por favor no. 

Les revelaré algo que nunca he dicho en voz alta, salir con muchas personas al mismo tiempo cansa y salir con una sola durante ese tiempo no era suficiente para mí. "Quiero estar sola, no más puntos de apoyo no más depender de alguien, no." Desde ese entonces aprendería a quererme y a no depender de nadie. Irónicamente desde ese día mi depresión crónica empezó. Era como si necesitara amor, así como una droga, no necesitaba besar a alguien, ni siquiera verlo. Solo necesitaba saber que alguien me quería. Pero, me restringí a mi misma, no iba a jugar más. Estaba cansada de fingir, quería sentir algo de verdad, y esperaría a estar bien antes de estar con alguien más. En quinto año por fin estaba estable y lo mejor luego de cinco años de jamás estar soltera, por fin estaba yo sola.

Hora de dormir... Sé que hay errores ortográficos y demás pero no tengo tiempo de revisarlo ahora. Luego sigo.

viernes, 16 de enero de 2015

Algo de realidad

¿Has notado que lo más cercano a la felicidad ocurre solo en soledad? muy Lejos de la presión de la sociedad. Tengo la teoría de que si un amigo y una amiga pasaran mucho tiempo a solas tarde o temprano terminarían enamorándose. ¿Por qué? Porque nadie más importa. En el momento en que nadie te juzga, llegas a ser tú mismo. Más aún, en el momento en que encuentras que no estás solo, mas de todos modos no estas siendo juzgado es cuando todo empieza. Es curioso como los mejores momentos de la vida ocurren cuando no hay muchas personas alrededor. ¿Lo puedes negar? No lo creo. Habiendo sida una experta en "máscaras" puedo afirmar que el momento más relajante del mundo es aquél en el que no tienes que fingir.

¿Qué pasa cuando encuentras a alguien que parece no juzgarte incluso si te atreves a ser realmente tú? Todo es hermoso, perfecto, hasta que por fin enfrentas la realidad, pero, ¿qué es la realidad? La realidad es el mundo, la realidad son las demás personas. Si un árbol cae en el bosque y no hay nadie que lo escuche ¿hace ruido? Si amas a alguien y nadie lo sabe ¿es amor? Si llegas a encontrar a alguien con quien te sientes a gusto pero aún te ves obligado a "mantener las apariencias" ¿puedes ser feliz?

¿Alguna vez has amado tanto a alguien que solo quieres gritarlo? Tal vez sí, tal vez no. ¿Qué pasaría si fueras acallado por alguien... por ese alguien? ¿Está bien? Si todos los que te ven lo saben, si no es un secreto, pero por algún motivo esa persona termina siempre presentándote como su "amiga" ¿cómo deberías sentirte? ¿Es egoísta querer algo más? (aún cuando se supone que ya tengo todo lo que pedí) ¿A quién engaño? El amor es egoísta, la sola idea de tomar una persona de entre tantos millones y hacerla "tu persona," pedir exclusividad y exigir a esa persona parte se SU tiempo y SU vida es lo más egoísta del mundo. Los humanos son tan egocéntricos como para tomar una necesidad biológica y divinizarla de semejante manera.

¿Por qué existe el amor? El amor existe porque biológica y evolutivamente la mujer no podía criar y proteger a un bebé sola, había que mantener la pareja unida hasta que el niño creciese, de otra forma la especie se extinguiría. ¿Qué mejor forma que el "amor" para garantizar la continuidad de la especie? Sin embargo, por más que degrade la definición de amor, no puedo negar su existencia. Sea cual sea el motivo, está allí, y me vuelve débil.

Me vuelve débil cuando me hace desear más, cuando hace que los detalles me importen. Me vuelve frágil cuando una frase descuidada me hace llorar en silencio, cuando me vuelve ciega un tiempo y luego me estrella contra la realidad. Me vuelve indefensa cuando todo lo que quiero hacer es huir de todo lo que pueda hacerme sufrir, pero termina por rematarme cuando deja que me percate de que huir sería la peor tortura para mí.

domingo, 14 de diciembre de 2014

Some English

Even though I have been studying English for a while, I have never written something in English in my blog. How could this be possible? Well, at first, I was scared. I used to say that because I was learning English grammar, my Spanisg grammar would be affected. However, I was reading some old post, and to be honest, I do not have the greatest grammar in Spanish. I have seen so many mistakes in just one blog entry that I felt ashamed. On the other hand, I think that my vocabulary in Spanish is just fine. My friends always make fun of some "odd words" I use in Spanish. I think that I rather write in Spanish because I can express myself clearly. When I write in English I always get to a point in which I ask myself "how the heck can I say this in English?," so I have to change I little bit what I want to say. This week is my last week studying English. After this week, I will go to the University. No more English classes. No more teachers to ask. No more international classmates. My classmates will be Americans, and I am in a clearly disadvantageous situation compared with them. Despite this fact, I have no more choice than push myself harder. Nevertheless, there is something else that grinds my gears, which is my pronunciation. I know the words, and the menings. I know exactly what I want to say, but when I say it, Americans just cannot understand me. This is annoying.

I should be studying. I have writing test tomorrow. I just wanted to express how I feel. See you. Kisses :D